← Todos los artículos

Precio del tomate en Almería: cómo seguirlo cada día

Cualquiera que cultive tomate (o pepino, o pimiento) en Almería sabe que la pregunta de cada tarde es la misma: ¿a cómo ha salido hoy?. La alhóndiga publica sus cortes a media tarde, el grupo de WhatsApp se llena de capturas, y media hora después la mitad de los precios ya están desfasados. Si tu finca está cerca de tres o cuatro alhóndigas, multiplica el lío.

Este artículo va de poner un poco de orden en eso. Dónde se publican los precios, qué significan los cortes (primera, segunda, tercera), cómo ver de un vistazo a quién interesa llevar el género hoy, y cómo no perder horas en la página de agroprecios cada tarde.

De dónde salen los precios

Los precios diarios de las hortalizas en Almería se publican en varios sitios, pero la referencia que más gente usa es agroprecios.com: una web que recoge las cotizaciones de las principales alhóndigas (Vicasol, Granada-La Palma, Caparrós, Murgi-Mabe, Indasol, Único, Eurosol, Casur, Costa de Almería, Acrena y compañía) producto a producto y día a día.

Cada alhóndiga publica sus precios al cierre de la subasta. Los precios vienen en céntimos por kilo y se desglosan por cortes: el corte es la categoría comercial. En tomate eso suele ser primera, segunda y tercera, aunque cada alhóndiga afina con sus propios cortes (extra, especial, calibres). En pimiento o calabacín los cortes también cambian.

Lo importante: cuando alguien dice "el tomate hoy a 1,20", está hablando casi siempre del corte de referencia de esa alhóndiga, no del precio medio. Si comparas el de Vicasol con el de Casur sin mirar el corte, te estás comparando peras con manzanas.

Lo que dice un precio diario y lo que no

Un precio diario es una subasta de la cosecha de ese día. Recoge la pelea entre lo que entró por el muelle y lo que pagaron los exportadores y comercializadores. Eso significa varias cosas:

  • Es un precio "spot", de mercado abierto. Si tú tienes contrato programado con alguien, ese contrato lleva otra lógica y otro precio.
  • Refleja entrada de género del día, no la calidad media del producto. Si entran 200.000 kilos de un calibre raro, el corte que normalmente es el grueso se desploma y el otro sube.
  • No es un precio único. Dentro del mismo corte hay un rango (mínimo, máximo, media). El número que se publica suele ser la media.

Por eso seguir un solo número (el del tomate primera en una sola alhóndiga) da una visión incompleta. Lo útil es comparar el mismo corte entre alhóndigas y, sobre todo, ver la tendencia de los últimos 5-10 días. Un precio sube hoy diez céntimos, no significa nada. Si lleva subiendo cuatro días seguidos, ahí hay algo.

El problema de seguirlos a mano

Si tu rutina es:

  1. A las 17:00, abrir agroprecios.
  2. Buscar tomate, mirar Vicasol.
  3. Volver atrás, mirar Caparrós.
  4. Hacer una foto al móvil para mandársela a un compañero.
  5. Repetir para pepino.

...te estás comiendo veinte minutos al día sin sacar más que una sensación. Sin histórico, sin comparativa, sin tendencia.

La mejora barata es montarte una hoja por semana con los precios anotados. La buena es tener una pantalla, llamémosla "pizarra digital", que tira sola de los precios cada tarde, los guarda y te los enseña en una matriz alhóndiga × corte para el producto que te interesa. Cuando entras a la finca a la mañana siguiente, miras la pizarra y ya sabes a quién interesa llevar.

Qué tendrías que ver en esa pizarra

Sin querer hacer la lista de la compra, los datos útiles son:

  • Producto y fecha (con un selector simple; el día de mercado es el mismo para todas las alhóndigas).
  • Matriz alhóndiga × corte con el precio del día en céntimos por kilo. Filas las alhóndigas, columnas los cortes. Si una alhóndiga no ha publicado, casilla vacía.
  • Tendencia de los últimos 7-10 días: una gráfica sencilla con la media, mínimo y máximo del producto. No hace falta un panel de Bloomberg; basta con una franja para ver si va para arriba o para abajo y con cuánta volatilidad.
  • Favoritos: los productos que cultivas tú, marcados, para que cuando abras la pantalla ya esté seleccionado el tuyo.

Si encima la pizarra funciona en el móvil, cabe en la mano y la abres mientras cargas el género. Si solo funciona en el ordenador, vuelves a pelearte con la página de agroprecios cada tarde.

La pizarra como herramienta de venta

El precio del día no es solo información para mirar. Es información para decidir:

  • ¿Llevo el género hoy o aguanto un día más? Si la tendencia es subida y el calibre va a aguantar en cámara, esperar puede merecer la pena.
  • ¿A qué alhóndiga llevo? Si tres están parecidas pero una pega un pico hacia arriba, igual le llevo lo grueso a esa.
  • ¿Me cuadra el bruto del mes? Apuntas las ventas por kilo en tu app de gestión, multiplicas por el precio medio del corte y ya tienes una estimación del bruto antes de que la alhóndiga te liquide.

Para que esto funcione, la pizarra y el cuaderno de ventas tienen que vivir cerca. Lo ideal es que sean la misma herramienta: la pizarra del precio del día al lado del registro de "hoy vendí 1.200 kilos de tomate en Caparrós a 1,18". Cierras el círculo entre cotización y caja.

¿Y los precios del pasado?

Otra cosa que la libreta nunca tiene: el histórico. Si en febrero del año pasado el tomate corte primera estuvo cuatro semanas sobre 1,80 y este año va por 1,30, eso es una pregunta interesante. ¿Hay más producción? ¿Ha bajado la demanda? ¿Ha entrado género de fuera? No siempre vas a tener la respuesta, pero tener el dato te ayuda a planificar la próxima campaña.

Por eso la pizarra digital tiene que guardar histórico. No para presumir, sino para que dentro de seis meses puedas mirar atrás y ver dónde estuvieron los picos y los valles.

Cómo lo hacemos en TuInvernadero

La Pizarra de TuInvernadero tira sola los precios diarios de las alhóndigas de Almería desde la tarde, los guarda en histórico, te los enseña en una matriz alhóndiga × corte para el producto que elijas, y la primera vez que entras te marca tus favoritos (tu cultivo aparece arriba). Funciona en el móvil, también instalado como app en el iPhone, y abre directo a tu producto.

No es magia: lo que se publica en las alhóndigas es lo que ves, ni más ni menos. Lo que aporta es que dejas de perder 20 minutos al día pegándole vueltas a una página web y empiezas a ver la tendencia en lugar del precio puntual. Y si quieres dejarla puesta en una pantalla grande del almacén, aquí contamos cómo montarla.

Si te interesa probarlo, está gratis durante la beta.

Sigue leyendo

¿Te ahorraría faena en el invernadero?

TuInvernadero lleva las jornadas, las ventas, las facturas y los precios del día desde el móvil. Gratis durante la beta.

Apúntate a la beta